Analizando la hipótesis de “Snowball
Earth”
Alberto González Fairén |
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El descubrimiento
de sedimentos de origen glacial en latitudes
ecuatoriales de la Tierra, en los años
60 del siglo pasado, ha servido para sugerir
que el hielo cubrió la superficie de
nuestro planeta por completo hace entre 750
y 550 millones de años. Investigaciones
recientes ofrecen nuevas perspectivas sobre
el fenómeno y plantean preguntas adicionales. |
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arios modelos
sugieren que la Tierra se cubrió de hielo hasta latitudes tropicales
(Figura 1) durante el periodo Neoproterozoico (desde hace 1.000 hasta
hace 542 millones de años), en una serie de glaciaciones (al
menos tres, ver Figura 2) ocurridas hace aproximadamente 750 y 550
millones de años. Llevando esta idea al extremo, la hipótesis
conocida como “Snowball Earth” sostiene que la extensión
del hielo pudo ser tan amplia que el planeta se congeló por
completo (Figura 3). Se trata de episodios singulares en la historia
de la Tierra, y de hecho no hay registro geológico de procesos
similares ni antes ni después del Neoproterozoico.
El origen de estos episodios se encontraría en cambios profundos
del clima de la Tierra, debidos a variaciones en la concentración
de dióxido de carbono atmosférico. Una vez que un episodio
de glaciación comenzaba, la cubierta de hielo obligaría
al CO2 explusado por los volcanes a permanecer en la atmósfera,
en lugar de ser reciclado en la litosfera. La acumulación de
CO2 calentaría el planeta lo suficiente como para fundir el
hielo. Al retirarse los hielos, el abundante CO2 de la atmósfera
sería eliminado por procesos químicos, hasta el punto
en que volvería a ser muy escaso, incapaz de calentar la superficie,
lo que permitiría el avance de los hielos de nuevo hacia el
ecuador. En ese momento, dado que una superficie cubierta de hielo
refleja la radiación solar de forma mucho más efectiva
que las rocas, la glaciación se retroalimentaría y el
planeta volvería a cubrirse de hielo. De hecho, la glaciación
global parece inevitable una vez que las masas de hielo alcanzan latitudes
entre 30 y 40°. |
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Figura
1: Distribución de
depósitos glaciales datados en el Neoproterozoico
(puntos rojos). (L. D. Roper)  |
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Los procesos químicos responsables del secuestro
del CO2 atmosférico estarían dirigidos por la alteración
de los silicatos: la alteración química de los silicatos
genera cationes que se unen al CO2 atmosférico para formar
carbonatos. Y la velocidad de alteración de los silicatos depende
del clima: en climas cálidos y húmedos la alteración
es más rápida que en zonas frías y secas, y por
lo tanto también es más rápido el secuestro del
CO2 en carbonatos en climas cálidos. Este proceso está
en la base de la estabilidad del clima de la Tierra, incluso hoy en
día. Los episodios de “Snowball Earth” serían
así anomalías debidas a la eliminación excesiva
de CO2 de la atmósfera, secuestrado en forma de los extensos
sedimentos de carbonatos presentes en el registro geológico
y datados en el Neoproterozoico (Figura 4).
Uno de los aspectos que no quedan claros en la hipótesis de
“Snowball Earth” es el tiempo necesario para eliminar
el CO2 de la atmósfera: la duración de los periodos
sin hielo (que han sido bien datados en el registro geológico
en decenas de millones de años) es un orden de magnitud superior
a la esperada conociendo las tasas de eliminación del CO2 de
la atmósfera (que debería ser de sólo millones
de años). En noviembre de 2011, el equipo de Benjamin Mills,
de la Universidad de East Anglia en Reino Unido, sugirió que
la cantidad de silicatos susceptibles de ser alterados durante los
periodos interglaciales podría haber sido muy pequeña
en relación a la cantidad de CO2 en la atmósfera. La
roca madre rica en silicatos habría estado cubierta por gruesas
capas de sedimentos, como es característico de las zonas tropicales
hoy en día. Por lo tanto, la capacidad de la Tierra para eliminar
el exceso de CO2 atmosférico de una forma rápida mediante
procesos químicos habría sido limitada, lo que explicaría
la excesiva duración de los periodos cálidos interglaciales. |
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| Pero la hipótesis de “Snowball Earth”
se enfrenta a un problema de más difícil solución.
En octubre de 2011, el equipo de Pierre Sansjofre, de la Sorbona,
presentó evidencias de que la concentración de CO2
atmosférico al final de los periodos glaciales era mucho menor
de la requerida para descongelar la Tierra, y por lo tanto sus resultados
cuestionan seriamente el propio concepto de “Snowball Earth”.
Para descongelar el planeta, la concentración de CO2
debería haber estado alrededor del 12% en la atmósfera,
unas 300 veces superior a la actual. El grupo de Sansjofre analizó
sedimentos de carbonatos depositados hace 635 millones de años,
situados justamente encima de una serie concreta de depósitos
glaciales del Neoproterozoico. Sus resultados demuestran que las concentraciones
de CO2 características de la atmósfera en
la que precipitaron esos carbonatos eran similares a las actuales.
Además, la concentración de oxígeno estaría
alrededor del 1%, muy lejos del 21% actual. Estos valores serían
absolutamente insuficientes para revertir un episodio de “Snowball
Earth” y recalentar el planeta. Por lo tanto, o bien se pone
en cuestión la existencia misma de episodios de congelacion
planetaria en la historia de la Tierra, o bien se recurre a la presencia
de otros gases atmosféricos capaces de calentar la superficie
para compensar la escasez de CO2. La respuesta podría
estar en el metano, ya que las bajas concentraciones de oxígeno
permitirían la estabilidad del CH4 en la atmósfera. |
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Figura
4: Plataforma de carbonatos
neoproterozoicos expuesta en Namibia, cerca
del desierto. (P. Hoffman)  |
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| Ithaca (New York), EEUU, 06 de Noviembre de 2012. |
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