Los primeros habitantes de las tierras
emergidas
Alberto González Fairén |
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¿En
qué momento colonizaron los seres vivos
la tierra emergida en nuestro planeta? Esta
es una de las preguntas fundamentales de la
ciencia, y la respuesta depende en gran medida
de cómo identificamos las “tierras
emergidas”. |
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a primera
evidencia directa de la existencia de organismos vivos en superficies
continentales antes del periodo Cámbrico, durante el Proterozoico
(Figura 1), se presentó en 2011 por el equipo de Paul Strother,
del Boston College. Básicamente se trataba de restos (paredes
celulares, estructuras orgánicas, ver Figura 2) de posibles
microfósiles de eucariotas establecidos en agua dulce embalsada.
Antes, en 2009, Paul Knauth, de la Universidad del Estado de Arizona,
había presentado su hipótesis de que las plantas colonizaron
las zonas costeras de la Tierra hace 800 millones de años.
Su estudio se basaba en el análisis de isótopos de carbono
y oxígeno en sedimentos de aguas someras, y sus resultados
abrieron una posibilidad que aún hoy se discute. |
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Figura
2: Acritarcos y agrupaciones
celulares precámbricas encontradas
en Escocia. (Strother et al., 2011)  |
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| Aparte de los posibles habitantes de charcas y de la
presencia inferida de plantas en las costas, toda evidencia de vida
en tierra firme previa al periodo Ordovícico (anterior a 485
millones de años) es indirecta, solamente inferida a partir
de signos de erosión de rocas no marinas y de la presencia
de paleosuelos (Figura 3). Los paleosuelos son sedimentos que indican
la presencia de suelos fósiles, por definición expuestos
a la atmósfera. El problema con los paleosuelos es que normalmente
se reconocen por las trazas dejadas por los organismos que vivieron
en ellos, particularmente las raíces de las plantas, y esto
plantea un problema de difícil solución: ¿cómo
reconocer un suelo fósil en un sedimento que no contiene raíces
vegetales? Por esta razón, la existencia de fósiles
de organismos que indiquen la presencia de vida en tierras emergidas
durante el Precámbrico (antes de hace 542 millones de años)
es muy rara y está fuertemente discutida. |
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Con el propósito de ofrecer nuevas soluciones
a este problema desde otra perspectiva, Gregory Retallack, de la Universidad
de Oregón, publicó en diciembre de 2012 sus resultados
de años de investigación en sedimentos del Precámbrico.
Retallack realizó sus investigaciones en el sur de Australia,
en rocas que datan del periodo Ediacariense (desde hace 635 hasta
hace 542 millones de años, ver Figura 1). Las rocas analizadas
contienen abundantes restos de vida macroscópica, de organismos
típicos de Ediacara: estructuras de gran tamaño identificadas
como fósiles de seres vivos (Figura 4). Descubiertos por primera
vez en el sur de Australia, los fósiles de Ediacara se han
encontrado posteriormente en casi todo el mundo, aunque su naturaleza
concreta aún no está definida. Sin duda, son estructuras
organizadas, pero si eran animales no se asemejan a ningún
otro animal vivo o fósil. Por esta razón, se ha propuesto
que se trata de protistas gigantes, hongos, algas, líquenes
o incluso algún tipo de seres vivos diferente a todo lo conocido
y hoy extinto. Pero donde sí existe consenso es en la naturaleza
de sus hábitats: los Ediacarienses vivían en los suelos
arenosos y bien iluminados de aguas someras en plataformas continentales.
De hecho, las rocas analizadas por Retallack, ricas en fósiles
de Ediacarienses, habían sido catalogadas previamente como
sedimentos marinos.
Retallack encontró asociaciones de los sedimentos ediacarienses
con rocas que se formaron bajo condiciones no marinas, así
como patrones geoquímicos e isotópicos en las rocas
que sugieren pedogenésis durante el Ediacariense. También
identificó nódulos de carbonato, cristales de arena
y fracturas causadas por desecación o por la presencia de hielo.
Por lo tanto, Retallack asegura que los resultados de sus investigaciones
demuestran que algunas de las rocas son, en realidad, paleosuelos.
Como estas rocas contienen fósiles de Ediacarienses, su conclusión
es inmediata: algunos de estos organismos vivieron sobre tierra emergida,
tal vez en forma de líquenes o de colonias microbianas. Se
trataría, por tanto, de los primeros organismos que vivieron
sobre tierra firme en nuestro planeta.
Los trabajos de Retallack han abierto un amplio debate. Para Shusai
Xiao, de Virginia Tech, la evidencia presentada por Retallack es ambigua.
Xiao asegura que el desequilibrio isotópico es resultado de
procesos geoquímicos posteriores a la formación de los
sedimentos, que los nódulos de carbonato y los cristales de
arena son también característicos de ciertos sedimentos
marinos, y que las fracturas son similares a las que se producen al
desplazarse sedimentos antiguos. En todo caso, como apunta Knauth
en referencia a las investigaciones de Retallack, es positivo que
las explicaciones establecidas cambien con la llegada de nuevos datos,
y éstos deben ser considerados seriamente. Ahora es el tiempo
del análisis de las investigaciones de Retallack, las conclusiones
vendrán más adelante. |
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Figura
4: Fósil (a) y modelo
(b) de Dicksonia, un organismo típico
Ediacariense. (NASA Astrobiology Institute)
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| Ithaca (New York), EEUU, 03 de Enero de 2013. |
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