Página Espacial
Bienvenido. Estamos en la Web desde el 12 de Julio, 2003. Nos encontramos...!
   
 
Mensaje
 
¿Microorganismos en Marte?
Alberto González Fairén
En el mes de marzo de este año, discutíamos en esta sección el tamaño mínimo de los seres vivos. El debate empieza a trasladarse a las muestras recogidas en meteoritos de Marte.
a caracterización del tamaño mínimo de un ser vivo es controvertida para los organismos de la Tierra, y lo es aún más cuando se trata de identificar seres vivos en otros cuerpos planetarios. En el interior del meteorito marciano ALH84001 se han encontrado estructuras bacteriformes, englobadas en glóbulos de carbonato, que podrían ser restos fosilizados de microorganismos del tamaño de las más pequeñas bacterias de la Tierra (Figura 1) (ver Tribuna de Astronomía y Universo, 29, 2001). ¿Somos capaces de reconocer restos biológicos o químicos escondidos en el interior de rocas que se formaron hace 4.000 millones de años en otro planeta? ¿Son los límites empíricos del tamaño celular, determinados por las observaciones realizadas sobre organismos terrestres, extrapolables a cualquier tipo de vida en el Universo? ¿O el tamaño mínimo está en función de la química particular de una superficie planetaria determinada? Este debate ha vuelto a la actualidad después de que el grupo de David McKay, el mismo que describió las posibles bacterias fósiles dentro de ALH84001 en 1996, haya anunciado que se encuentra actualmente analizando formas similares que han descubierto en el interior de otros dos meteoritos provenientes de Marte: Nakhla y Yamato 593 (Figura 2).
ALH84001
Figura 1: La imagen más conocida de las estructuras bacteriformes de ALH84001. (NASA) Click para ampliar!
Estructuras toroidales... meteorito de Nakhla
Figura 2: Estructuras toroidales en el interior del meteorito de Nakhla, similares a fósiles microbianos terrestres.
(NASA/David McKay) Click para ampliar!
Los fragmentos de Nakhla estudiados se han conservado en el British Museum de Londres durante casi un siglo, mientras que Yamato fue recogido en la Antártida en 2000. Los tres meteoritos albergan microformas muy similares, que recuerdan a las nanobacterias terrestres en tamaño y morfología. Sin embargo, mientras que ALH84001 es una roca de 4.000 millones de años de antigüedad, Nakhla y Yamato sólo tienen unos 1.400 millones de años, lo que plantea preguntas acerca los ritmos evolutivos sobre la superficie marciana, caso de confirmarse el origen biológico de los restos en los tres meteoritos. Los análisis se están realizando mediante técnicas que no estaban disponibles hace una década, incluyendo (1) microscopía electrónica de alta resolución para determinar la ultraestructura de las bioformas; y (2) microsondas iónicas capaces de analizar espectroscópicamente la composición de las supuestas nanobacterias, describiendo sus componentes a nivel de partes por millón, lo que permitirá determinar si el origen de las muestras es o no biológico. Se espera que el equipo de McKay de a conocer sus resultados próximamente.

Además de las microformas, en el interior de ALH84001 se encontraron cadenas de nanocristales de magnetita, cuyo origen es controvertido: las dos hipótesis que se manejan proponen una formación o bien a partir de la descomposición térmica parcial de los glóbulos de carbonatos donde se encuentran las cadenas, o bien que sean restos de cadenas sintetizadas por bacterias para facilitar su desplazamiento, como ocurre en microorganismos de la Tierra (Figura 3). El grupo que descubrió e identificó las cadenas por primera vez, liderado por Katie Thomas-Keprta, de NASA Johnson, está realizando pruebas para verificar cuál de las dos hipótesis puede confirmarse como la respuesta definitiva. Para ello están analizando las relaciones estructurales y de composición entre la matriz de piroxenos del meteorito, los glóbulos de carbonato y las cadenas asociadas a éstos. Los datos obtenidos están siendo comparados con estudios de descomposición termal de sideritas, y los resultados preliminares indican que al descomponer térmicamente carbonatos no se producen cristales de magnetita químicamente puros, como los identificados en ALH84001. La próxima publicación de estos resultados supondrá un aval muy sólido para las teorías que sostienen que el origen de las cadenas de magnetita es biológico.
Cristales de magnetita
Figura 3: Cristales de magnetita en el interior de una bacteria. (NASA)
El rover Opportunity también va a contribuir en esta investigación: en este momento se dirige hacia el cráter Endeavour, donde la sonda Mars Reconnaissance Orbiter ha descubierto rocas con carbonatos, similares a los que engloban las posibles nanobacterias de ALH84001. Si bien Endeavour no puede ser considerado el lugar de origen de los meteoritos marcianos recogidos en la Tierra, nunca antes se han analizado carbonatos sobre la superficie de otro planeta. Además, Endeavour es mucho más grande que cualquiera de los cráteres que ya ha visitado Opportunity, lo que significa que las rocas expuestas son mucho más antiguas. Pero para completar este objetivo, Opportunity debe sobrevivir al invierno boreal marciano, que acaba de comenzar, y tiene que completar el trayecto de 12 km que le separa de Endeavour. Prácticamente esa misma distancia es la que lleva recorrida desde el inicio de su misión (Figura 4). A la velocidad esperada, el rover llegará a Endeavour dentro de dos años.
Trayecto realizado por Opportunity
Figura 4: La línea roja y blanca marca el trayecto realizado por Opportunity desde su llegada a Marte, un total de 13.6 km.
(NASA) Click para ampliar!
 
 
San Francisco (California), EEUU, 25 de Marzo de 2010.
 
Los trabajos publicados sólo pueden ser reproducidos
con la expresa autorización de sus autores.
Estamos en contacto: betelyuz@gmail.com
Por cualquier corrección, sugerencia o comentario.
 
Sitio Oficial Carl Sagan Portada Acerca de... Índice Contacto Links