¿Hay o no hay metano en la
atmósfera de Marte?
Alberto González Fairén |
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Ni las
revisiones teóricas de los datos previos
ni los nuevos análisis de Curiosity respaldan
la hipótesis de que exista metano en
la atmósfera de Marte. |
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cuatro años, en enero de 2009, discutíamos aquí
un conjunto de investigaciones que habían llevado a presentar
la hipótesis de que el metano (CH4) está
presente en la atmósfera de Marte. La concentración
de metano variaría tanto estacional como latitudinalmente,
en valores entre 10 y 60 ppbv. Las mediciones se realizaron de dos
formas complementarias: desde la órbita de Marte, por medio
del espectrómetro de la sonda europea Mars Express; y desde
la Tierra, empleando telescopios ubicados en Hawai. Se aseguraba entonces
que se habían identificado incluso las regiones específicas
de la superficie de Marte desde donde se emitía el metano (Figura
1), así como la tasa de emisión del gas desde la superficie
y de su destrucción en la atmósfera. Estos resultados
experimentales se encuentran hoy en seria discusión, ya que
ni han logrado superar su reanálisis teórico, ni han
podido ser confirmados con posteriores observaciones realizadas con
nuevos instrumentos en Marte. |
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En diciembre de 2010, un grupo de investigadores liderado
por Kevin Zahnle, del centro Ames de la NASA, publicó un artículo
en la revista Icarus en el que cuestionaban duramente las pruebas
presentadas sobre la existencia de metano en Marte. Los autores explicaban
porqué es químicamente y físicamente improbable
que la concentración de metano sea variable en la atmósfera
de Marte. No existe un mecanismo conocido para destruir químicamente
el metano en Marte. Pero, aunque lo hubiera, la oxidación del
metano eliminaría totalmente el oxígeno molecular de
la atmósfera en menos de 10.000 años, a menos que existiera
una fuente, igualmente desconocida, que suministrara poder oxidativo
de forma constante. Por lo tanto, para explicar la presencia variable
de metano en la atmósfera de Marte, hay que suponer que existe
un mecanismo de oxidación del CH4 que no conocemos,
y suponer además que existe una fuente de poder oxidativo que
tampoco conocemos. Demasiadas suposiciones. En realidad, para mantener
el equilibrio redox de la atmósfera marciana, el metano no
debería estar presente en concentraciones superiores a
1 ppbv. Según el artículo de Zahnle y colaboradores,
la destrucción del metano por medios físicos también
plantea serios problemas. Se han propuesto dos posibles vías
para la eliminación física del CH4 de la
atmósfera marciana: la adsorción del metano en los primeros
3 metros del regolito, y la condensación en clatratos. Pero
la adsorción en el regolito ignora la competición por
los lugares de adsorción a la que se enfrentaría el
CH4 frente a moléculas polares, tales como H2O
y H2O2, o apolares, como el CO2 o
el xenón, todas ellas más abundantes que el metano en
la atmósfera marciana. La inestabilidad termodinámica
de los clatratos cerca de la superficie de Marte ha servido para proponer
que su desestabilización podría ser una fuente del metano
atmosférico, pero por la misma razón es muy improbable
que los clatratos puedan actuar como sumideros.
Además, con respecto a las mediciones realizadas desde Hawai,
Zahnle y sus colaboradores analizaron las líneas de absorción
del metano que se observarían en los espectros de las atmósferas
de Marte y de la Tierra a las longitudes de onda analizadas en las
investigaciones previas. Sus resultados revelan una enorme competencia
en la absorción precisamente a las longitudes de onda en las
que el metano se identifica más claramente. Si se eliminan
estas líneas conflictivas, que parecen atribuibles a errores
en la medición ya que pueden indicar que en realidad se está
identificando el metano de la atmósfera de la Tierra, las observaciones
sólo indican un límite superior de 3 ppbv, un valor
que se encuentra dentro del margen de error de los espectrómetros.
Por lo tanto, las mediciones previas no parecen muy consistentes.
Pero la solidez de la hipótesis sobre la existencia de CH4
en la atmósfera de Marte ha sido seriamente cuestionada sobre
todo después los últimos resultados del rover Curiosity
(Figura 2). El 2 de noviembre de 2012, la NASA anunció que
el instrumento SAM de Curiosity (Figura 3), especialmente capacitado
para detectar CH4 en la atmósfera de Marte incluso
a concentraciones muy bajas, había confirmado la ausencia de
metano atmosférico en su lugar de investigación, el
cráter Gale (Figura 4). Para los defensores de la tesis de
que existe metano en Marte, estos resultados no son concluyentes,
ya que si el CH4 puede variar latitudinal y estacionalmente
en Marte, Curiosity pudo simplemente haber efectuado sus mediciones
en un momento y/o en un lugar poco apropiados para la detección
de metano. Pero este argumento es a todas luces poco convincente:
es arriesgado sostener que hay metano en Marte basándose precisamente
en que Curiosity no ha podido detectarlo todavía. En todo caso,
se trata únicamente de las primeras mediciones de Curiosity.
Será interesante permanecer atentos al desarrollo de la misión
a la espera de una confirmación definitiva sobre la existencia
o no de metano en la atmósfera de Marte. |
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Figura
2: El primer autorretrato
de Curiosity, tomado
el 31 de octubre de 2012.
(NASA/JPL-Caltech/Malin Space Science Systems)
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Figura
3: Sample Analysis at Mars
(SAM), instrumento de Curiosity. (NASA)  |
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Figura
4: Los cinco gases más
abundantes de la atmósfera de Marte,
según los datos de Curiosity.
(NASA/JPL-Caltech, SAM/GSFC)  |
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| Ithaca (New York), EEUU, 04 de Diciembre de 2012. |
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