Página Espacial
Bienvenido. Estamos en la Web desde el 12 de Julio, 2003. Nos encontramos...!
   
 
Mensaje
 

Marte gris
Alberto González Fairén

¿Es rojo el Planeta Rojo? Las investigaciones del robot Curiosity están deparando sorpresas fascinantes.
arte es rojo. O más bien pardo-amarillento. Así nos lo aseguran los libros, incluso los cuentos infantiles, y la mitología, que en diferentes culturas ha asociado al planeta con fuego y sangre. Miles de artículos científicos han glosado las propiedades de su superficie, y la prevalencia de las formas oxidadas del hierro, que confieren a Marte su color característico. Por eso, cuando el pasado 6 de febrero el vehículo Curiosity perforó por primera vez en la Historia la superficie de Marte (en realidad, la primera perforación jamás realizada por la humanidad en otro mundo), la sorpresa que nos llevamos todos fue mayúscula. Marte no es rojo, ni pardo-amarillento. Debajo de una capa de polvo que sí es rojiza, Marte es gris. Aparentemente, la capa de polvo varía en su espesor desde tan sólo unos milímetros hasta cientos de metros (Figura 1). Y Curiosity ha tenido el acierto de encontrar uno de esos lugares donde la capa de polvo es muy fina. En apenas seis meses de actividad y con tan sólo perforar poco más de seis centímetros, nuestro robot rodante nos ha deparado uno de los descubrimientos más significativos que podríamos imaginar: Marte no está completamente oxidado. Debajo de la capa de polvo rojo, ha aparecido un Marte gris (Figura 2). ¿Por qué es tan importante que Marte no esté, en realidad, oxidado?

El objetivo fundamental de Curiosity es determinar si Marte, o al menos el lugar donde se encuentra en el cráter Gale, fue alguna vez habitable. Para ello, el explorador ha comenzado por verificar que el agua líquida fue abundante tanto en la superficie como en el subsuelo de Gale, de forma similar a como su predecesor Opportunity (el veterano robot rodante que acaba de celebrar su noveno cumpleaños y casi 36 kilómetros recorridos sobre Marte) confirmó que las planicies de Meridiani fueron el lecho de un mar somero hace miles de millones de años. Junto a las huellas de presencia de agua, otro elemento importante para entender la habitabilidad de Gale en el pasado es la presencia de compuestos orgánicos. Las moléculas orgánicas son la base de las formas vivas tal como las conocemos en la Tierra: si alguna vez hubo vida en Marte, es lógico suponer que sus restos deben haberse acumulado en algún lugar, para finalmente quedar atrapados en rocas como las que estamos investigando hoy. Y aquí es donde el color de Marte es importante.
Imágenes de la tormenta planetaria
Figura 1: Imágenes de la tormenta planetaria que envolvió Marte en polvo rojizo en el verano de 2001. (NASA) Click para ampliar!
La primera perforación en otro planeta
Figura 2: La primera perforación en otro planeta.
(NASA/JPL-Caltech/MSSS) Click para ampliar!
Los compuestos orgánicos son muy susceptibles al ataque químico de los oxidantes, de tal forma que una pequeña cantidad de oxidantes puede destruir completamente los compuestos orgánicos escondidos en un suelo o una roca. Durante décadas, el color rojo de Marte ha sido atribuido a la presencia de un poderoso agente oxidante actuando sobre la superficie, capaz de penetrar el suelo y las rocas de Marte un mínimo de entre uno y dos metros. La naturaleza última del oxidante está aún por determinar. Podrían ser láminas muy finas de agua condensada desde la atmósfera, con expresión variable latitudinal y estacionalmente, interaccionando con las partículas del polvo marciano y generando procesos de oxidación. El peróxido de hidrógeno, presente en la atmósfera, y los óxidos de hierro, abundantes en el polvo marciano, también han sido sugeridos como posibles agentes oxidantes. Por último, el hecho de que una capa muy fina de polvo esté protegiendo a las rocas frente a la oxidación parece indicar que los procesos oxidativos se producen únicamente en superficies expuestas a la intensa radiación que baña Marte por entero, lo que otorgaría a la radiación cósmica el papel protagonista en esta historia. Pero, en cualquier caso, aún no hemos identificado de forma definitiva el o los agentes que hacen que el Planeta Rojo parezca efectivamente rojo. Sean cuales fueren, al oxidar la superficie complican en gran medida el trabajo del equipo de astrobiólogos de Curiosity, ya que podrían haber destruido los posibles compuestos orgánicos preservados en las rocas y con ellos cualquier evidencia de vida pasada en Marte.

Pero Curiosity ha demostrado que Marte es gris. O al menos son grises algunas de sus rocas, afloradas entre el polvo rojizo después de haber permanecido enterradas posiblemente cientos o miles de millones de años. Estas rocas grises no están oxidadas. Hoy, nuestro explorador rodante se encuentra estacionado justo delante de un afloramiento de estas rocas (Figura 3). Al alcance del brazo robótico de Curiosity, de sus cámaras y de sus instrumentos de análisis químico y mineralógico, emergen rocas extremadamente antiguas y exquisitamente conservadas, sin alteración, sin oxidación. Basta con limpiar la fina capa de polvo rojizo para que quede expuesto el inesperado gris de estas rocas (Figura 4). Igualmente, al perforar apenas unos centímetros, aparece ante nuestros ojos el polvo gris de la roca prístina triturada (Figura 2). Los análisis de Curiosity han demostrado que esta roca gris ha sufrido alteraciones sustanciales en su composición y estructura debidas a la presencia de importantes cantidades de agua en el momento de su formación, incluyendo la síntesis de minerales que se forman exclusivamente en entornos acuosos, como sulfatos y arcillas (de hecho, las arcillas representan al menos el 20% de la composición total de la roca). El afloramiento rocoso contiene carbono, hidrógeno, oxígeno, fósforo y nitrógeno, entre otros componentes, todos ellos elementos básicos para la vida. La hipótesis más sólida sostiene que esta roca gris se formó en el fondo de un pequeño lago de aguas no excesivamente ácidas ni salinas, alimentado por aportes fluviales provenientes de las zonas elevadas del borde del cráter, unos 20 kilómetros al noroeste de donde Curiosity está hoy. Los análisis efectuados por Curiosity sugieren además que en el lago existían gradientes químicos, disponibles como fuente de energía para sustentar procesos biológicos. Por lo tanto, este antiguo lago hubiera sido una residencia muy atractiva para multitud de microorganismos terrestres. ¿No estábamos buscando compuestos orgánicos? Tenemos a nuestro alcance materiales donde han podido conservarse sin dificultad, y disponemos del equipo preciso para identificarlos. La exploración está en su momento más interesante.
Autorretrato de Curiosity en el cráter Gale
Figura 3: Autorretrato de Curiosity en el cráter Gale.
(NASA/JPL-Caltech/MSSS) Click para ampliar!
Podemos anticipar varios escenarios potenciales para las próximas semanas, a medida que avance el análisis de la roca gris pulverizada. En primer lugar, es posible que no aparezcan compuestos orgánicos en el estudio del polvo gris. Esto nos devolvería al punto de partida, ya que, en palabras de Carl Sagan, “la ausencia de pruebas no es prueba de la ausencia”. Por fortuna, la misión de Curiosity es larga, al menos dos años, así que tenemos mucho tiempo y distintos lugares para repetir las pruebas. Aunque es cierto que tendríamos que ser capaces de explicar porqué no hay compuestos orgánicos en un lugar donde existen todos los condicionantes para que estén preservados. La presencia de percloratos en las rocas y el polvo podría ser la respuesta: los percloratos son un tipo de sales que se forman sobre la superficie de Marte por la activación del cloro debida a la radiación, y son capaces de destruir compuestos orgánicos con gran efectividad. El cloro es abundante en la superficie marciana, y de hecho los percloratos ya han sido identificados tanto por Curiosity como por la sonda de descenso Phoenix en 2008. Una segunda posibilidad es que encontremos compuestos orgánicos, pero que éstos sean únicamente del tipo de los que suelen aparecer en material meteorítico o cometario. En este caso, podríamos concluir que estos orgánicos han llegado a Marte a bordo de cuerpos externos, y que no se han formado en el planeta. La buena noticia en este escenario sería la demostración de que los compuestos orgánicos pueden permanecer estables en Marte en el interior de las rocas, y que sabemos identificarlos. La mala noticia sería que, si confirmamos que los compuestos orgánicos se pueden preservar en Marte pero no localizamos orgánicos indígenas, nuestras perspectivas de encontrar vida antigua en Marte disminuirían considerablemente (con la precaución de que la frase de Sagan sería también aplicable en este caso). En cualquiera de los dos supuestos anteriores, y especialmente en el segundo, estaría indicado abrir el debate sobre si hemos descubierto un lugar que fue habitable pero que nunca estuvo habitado: este sería un hallazgo de enorme valor científico, ya que hasta la fecha no se conoce ningún entorno habitable deshabitado, ni en la Tierra ni fuera de ella. Y la tercera posibilidad es que Curiosity identifique en la roca gris compuestos orgánicos formados en Marte. Esto sería realmente interesante. La discusión sobre la posibilidad de que Marte albergara vida en el pasado entraría en una fase nueva y con perspectivas enormemente optimistas.

Vamos a tener mucho trabajo a partir de ahora, pero estos primeros seis meses han proporcionado ya resultados fantásticos. Parafraseando al Agente K, hasta febrero de este año sabíamos que Marte era rojo. Hoy sabemos que Marte, después de quitar el polvo, es gris. ¿Qué sabremos mañana gracias a los descubrimientos de Curiosity? Sean cuales sean las sorpresas que nos depare este increíble laboratorio rodante, lo que es seguro es que nos va a obligar a reescribir pasajes enteros de nuestros libros de Planetología y Astrobiología. Es hora de que dejemos hablar a Marte.
Primer lugar donde Curiosity limpió...
Figura 4: Primer lugar donde Curiosity limpió la fina capa de polvo en Gale. (NASA/JPL-Caltech/MSSS) Click para ampliar!
 
 
Ithaca (New York), EEUU, 18 de Marzo de 2013.
 
Los trabajos publicados sólo pueden ser reproducidos
con la expresa autorización de sus autores.
Estamos en contacto: betelyuz@gmail.com
Por cualquier corrección, sugerencia o comentario.
 
Sitio Oficial Carl Sagan Portada Acerca de... Índice Contacto Links Blog