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La extinción del Pérmico no fue
tan devastadora

Alberto González Fairén

La extinción que marcó el final del Pérmico y dio paso al Triásico fue mucho menos profunda de lo que se pensaba.

urante décadas se ha estimado que la extinción masiva de especies pluricelulares sobre la Tierra que ha servido para marcar el final del Paleozoico y el inicio del Mesozoico, la mayor de la historia de la vida sobre la Tierra, aniquiló hasta el 96% de todas las especies marinas y el 70% de las terrestres (Figura 1). A finales del Triásico, los ecosistemas marinos se caracterizaban por presentar una gran biodiversidad y poca abundancia, y estaban dominados por braquiópodos, corales, crinoideos y foraminíferos fusiformes. A principios del Triásico, el paisaje era totalmente diferente: muy baja biodiversidad, dominada por especies oportunistas y de cuerpos blandos (Figura 2).

Esta extinción masiva, sucedida hace 252 millones de años, duró unos 60.000 años, y fue causada por uno o varios grandes impactos de asteroides o cometas sobre la Tierra, posiblemente coincidiendo con periodos de inusitada actividad volcánica (ver estos trabajos relacionados: 1 y 2). Estos procesos calentaron el planeta significativamente y acidificaron los océanos, causando la extinción de la mayoría de las especies existentes, hasta el punto de que se pensaba que habrían sido capaces de eliminar casi absolutamente la vida pluricelular de los océanos terrestres. Por supuesto, la biosfera microbiológica siguió un camino diferente.

Las grandes extinciones...
Figura 1: Las grandes extinciones de la historia
de la vida. (wiki1rd01.pbworks.com) Click para ampliar!
Sin embargo, en agosto del año pasado, el paleontólogo Steven Stanley, de la Universidad de Hawaii, publicó sus análisis que indican que, en realidad, la tasa de extinción de la vida marina se situó alrededor del 80%, y que el resto se debió a lo que se denomina “extinciones de fondo”: situaciones que entran dentro de la normalidad de la evolución de las especies, y que llevan a su desaparición por procesos graduales a los que no pueden sobreponerse, como la aparición de nuevos depredadores, variaciones climáticas o un cambio en el suministro de agua.

Stanley estudió el número de especies extintas en los periodos transcurridos entre eventos de extinción masiva, y encontró una correlación directa y lógica entre estos números y el tiempo transcurrido: a mayor tiempo, más extinciones de fondo. Al aplicar la misma lógica al tiempo anterior a la extinción Permo-triásica, descubrió que muchas de las especies que se pensaba que se habían extinguido por causa directa de este evento, en realidad o bien habían desaparecido antes de que comenzara la extinción masiva, o bien se habrían extinguido de todas formas. Al restar estas especies del número total de especies extintas al final del Pérmico, resulta que la gran extinción afectó realmente en total a un 80% de las especies marinas.

Por supuesto, el 80% es un porcentaje enorme, pero queda muy lejos de la calamidad biológica que hubiera representado la eliminación casi instantánea (en términos geológicos) de un 96% de los habitantes de los océanos, que en la práctica hubiera supuesto poner en riesgo la continuidad de la biosfera pluricelular terrestre. Esta situación tan delicada no sucedió al final del Pérmico, lo que permite concluir que la biosfera nunca ha corrido este riesgo, ya que ésta ha sido la mayor extinción de la historia de la vida sobre la Tierra. En realidad, hasta 90 órdenes y 220 familias de habitantes marinos sobrevivieron a la gran extinción, representando una enorme diversidad morfológica, fisiológica y ecológica. Además, algunos órdenes y clases superaron la crisis mucho mejor que otros, incluyendo algunos que nunca estuvieron ni próximos a tener un serio riesgo de extinción. Por lo tanto, la vida pluricelular no corrió el peligro de desaparecer de la Tierra al final del Pérmico, como se ha sugerido históricamente.
El cambio en el fondo del océano...
Figura 2: El cambio en el fondo del océano al pasar
del Pérmico al Triásico. (J. Sibbick) Click para ampliar!
 
 
Madrid, España, 08 de Diciembre de 2016.
 
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