El Lunar Reconnaissance Orbiter revela nuevos
detalles de la superficie lunar
Redacción |
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El instrumento
miniaturizado de radar Mini-RF (Miniature Radio
Frequency), a bordo del Lunar Reconnaissance
Orbiter (LRO), está revelando interesantes
detalles acerca de cómo los materiales
fundidos se forman y distribuyen alrededor de
los cráteres de la Luna. |
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os impactos
dejan un cráter, eyectan rocas pulverizadas que se depositan
alrededor del cráter, y además pueden producir material
fundido. Mucho se sabe acerca de los cráteres y del material
expulsado por los impactos, debido a la innumerable cantidad de ejemplos
observados en cuerpos del Sistema Solar. Pero los materiales fundidos
son un componente relativamente menor de los procesos de impacto,
así que no son tan fáciles de observar. Por eso, de
ellos se sabe relativamente poco. Los nuevos datos del instrumento
de radar Mini-RF están ayudando a cubrir este vacío
de conocimiento, a la vez que proporcionan información muy
útil para la planificación de los futuros sitios de
aterrizaje en la Luna. |
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El radar es un sistema activo de sensado remoto, lo
cual significa que se envía una señal electromagnética,
y luego se registra su rebote o eco, proporcionando de este modo información
sobre las superficies que se encontraron. Si la señal transmitida
golpea una superficie más o menos lisa, la señal de
retorno tendrá una dirección de polarización
que es opuesta a la que se transmitió. Pero, si la superficie
es irregular, la señal puede rebotar varias veces, cambiando
cada vez la polarización, por lo que la polarización
de la señal de retorno será la misma que la de las señales
transmitidas. El Mini-RF envía a la superficie una señal
polarizada circularmente, y luego ‘escucha’ su rebote
a través de dos canales polarizados ortogonales, horizontal
y vertical. Con las intensidades recibidas en esos dos canales se
puede calcular un parámetro llamado «Circular Polarization
Ratio» (CPR). El CPR es muy útil para caracterizar la
rugosidad de las superficies. Las superficies lisas tendrán
un CPR bajo, mientras que las superficies irregulares tendrán
un CPR alto.
El Mini-RF es un radar de banda S, transmite una señal polarizada
circularmente con una longitud de onda de 12,6 cm, por lo que se puede
detectar la rugosidad de una superficie en la escala de 12,6 cm. Por
ejemplo, una playa cubierta con granos de arena que tienen un tamaño
de aproximadamente 1-2 mm (mucho más pequeño que la
longitud de onda transmitida) aparecerá lisa al ser explorada
por el Mini-RF (valores bajos de CPR). Pero, una playa cubierta con
piedras del tamaño de una manzana (aproximadamente el tamaño
de la longitud de onda transmitida) aparecerá rugosa (valores
altos de CPR). Es importante señalar que este tipo de información
en la actualidad no se puede obtener a partir de las imágenes
existentes, a pesar de que las mejores llegan a tener una resolución
de 50 cm. Además, el radar Mini-RF puede penetrar hasta 1 m
por debajo de la superficie, proporcionando también información
sobre las características del subsuelo a esa profundidad.
La Dra. Lynn Carter, y un equipo de investigadores provenientes del
Goddard Space Flight Center (NASA), la Universidad Johns Hopkins y
el Lunar and Planetary Institute, han utilizando los datos del Mini-RF
para investigar a los materiales fundidos que existen alrededor de
algunos cráteres. Encontraron que los ‘estanques’
y flujos de material fundido por impacto tienden a tener valores de
CPR más altos que los de las regiones no fundidas. Esto significa
que los datos del Mini-RF se pueden utilizar para detectar e identificar
materiales fundidos, incluso los que se encuentran bajo tierra (!).
A pesar de que hasta la fecha se han realizado estudios limitados,
la Dra. Carter y su equipo han descubierto que los estanques y flujos
de material fundido por impacto son más comunes en la Luna
de lo que previamente se sabía. Con más estudios, los
investigadores catalogarán mejor la cantidad y el tamaño
de los estanques y flujos de material fundido alrededor de los cráteres
lunares, mejorando de este modo nuestro conocimiento de cuánto
material fundido se produce por un impacto, y cómo se desplaza. |
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Numerosas
‘crestas por presión’ se
pueden observar en la zona rugosa de este
depósito de material fundido (derecha
de la imagen). Pero incluso las zonas lisas
de este depósito, contienen cantidad
de fragmentos de rocas, que no se pueden ver
a la escala de esta imagen de la cámara
de campo estrecho del LRO. (NASA/GSFC/Arizona
State University)  |
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Carter y su equipo también descubrieron que,
dentro de estas zonas de material fundido (estanques o flujos), los
valores de rugosidad pueden variar. Las superficies rugosas pueden
presentar ondulaciones o ‘crestas por presión’
formadas, según se cree, cuando la costra superficial se había
enfriado parcialmente y experimentaba arrastres debidos al movimiento,
por debajo de ella, del material fundido todavía líquido.
Estas crestas por presión se observan aquí en la Tierra
en algunos flujos de lava.
Las superficies lisas pueden ser materiales fundidos que se enfriaron
muy rápidamente, o bien los últimos materiales fundidos
en llegar a un estanque (por lo que no pudieron ser arrastrados por
más material entrante). Pero, incluso los materiales fundidos
‘lisos’, que se ven bastantes planos en las imágenes
ópticas, tienden a tener valores muy altos de CPR, lo cual
es un indicativo de que son, de hecho, muy irregulares. Quizás
estas superficies son tan accidentadas a esta escala porque han incorporado
una gran cantidad de rocas sólidas y materiales expulsados
por los impactos, algo que no podemos ver en las imágenes existentes.
Para tener una idea de cómo podrían ser estas superficies,
podemos considerar a las lavas terrestres del tipo Aa, que son en
realidad un poco menos rugosas que los materiales fundidos lunares.
Este trabajo tiene implicaciones importantes para la futura exploración
lunar. Imagínese lo difícil que sería aterrizar
en una superficie tan accidentada como un flujo de lava del tipo Aa.
Por esta razón, los científicos que seleccionan sitios
se esfuerzan para identificar áreas lisas o uniformes aptas
para el aterrizaje de naves espaciales. No obstante, si las superficies
que se ven muy lisas en las imágenes ópticas, son en
realidad accidentadas como un flujo de lava Aa, esto puede presentar
un gran problema. Los datos del Mini-RF podrían ser útiles
para identificar esas regiones irregulares, y dejarlas fuera de consideración. |
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| Fuente: Irene Antonenko (Universe Today) |
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| Mendoza, Argentina, 02 de Abril de 2012. |
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